"The
beginning of the eternity, the end of time and space.
the
beginning of every end, and the end of every place" Lord Byron
¿Qué pasa cuando lo que tienes ya no es suficiente? Pasa que cada
que respiras, despiertas y/o te mueves, es un verdadero sufrimiento.
No es que la vida no te sea idónea, es sólo que lo que tienes ha
dejado de ser algo llevadero; algo que dejó de llenarte y es cuando te vuelves
leve. Estúpida levedad que ya no se colma con nada, que ya no encuentra un
lugar en el que encajar, que con cada paso que doy me advierte que la vida será
cada vez peor.
Es entonces, cuando quiero que sea el final, el final de la vida,
de cada lugar, de cada espacio, estoy en el punto de no retorno, porque aunque
coma no me siento satisfecha, aunque respire no siento el aire, aunque llore no
siento mis lágrimas. Ya no soy nada.
Mi ser patético y leve, ya no encuentra razones por las que vivir,
por las cuales despertar cada mañana y sentir que el mundo vale la pena, y la
pregunta es ¿vale la pena? Asumo que no la merece, ni siquiera la
molestia.
Me siento vacía de costilla a costilla, del cabello a la punta de
los dedos de los pies, nada me hace feliz, no espero nada de nadie, ni siquiera
me siento bien cuando estoy "high", no hay momento en el día en que
algún remanso de tranquilidad equilibre mi soledad.
Estoy frente a un ordenador que no hace más que incitarme a
mandarlo todo por la borda e irme yo con lo demás; el filo de mi cordura pende
de un hilo y yo... estoy sola y vacía.
Sola con muchos libros, música y un perro, un perro que no hace
más que pedirme comida y amor, lo que no sabe es que le pide algo a un ser
insensible, un ser hueco que no siente nada más que un enorme agujero
inexistente dentro.
Preparo mi funeral porque de la vida no espero nada más que la
muerte, la muerte que me traerá la tranquilidad que he esperado por años, y
que, contrario a lo que todo el mundo piensa, he buscado más de una vez, porque
no quiero ser más éste humano efímero y leve.
Al final, lo único que pido es clemencia, porque estoy cansada de ser nada, estoy harta de esta insoportable levedad del ser.