lunes, 27 de mayo de 2013

My body's a zombie for you

Suele pasar que ese ser frío en el espejo, siente. 
Suele darse cuenta que la vida muchas veces es peor de lo que parece. 
Pero no está llorando y no sé está quejando porque al final del camino lo único que está pasando es LA VIDA.
Uno simplemente no puede dejar atrás a los demonios, ellos en algún momento te alcanzan. Esta vez, no dialogarán, ni te pasarán la cuenta que les debes, ellos simplemente te harán pedazos. 
Es entonces cuando este cuerpo frío que es alcanzado por sus demonios, toca, de nuevo, el fondo. Ese que creyó extinto, ese que alguna vez lo hizo ver la cruda realidad, ese, ese mismo está aquí. 
Pero ahora el frío del espejo ya no tiene miedo, porque ya sabe lo que siente ser el demonio. No le tiene miedo al pasado porque ese ya ha sido cobrado, por eso no huye. 
Mi cuerpo es un zombie, uno que siente y tiene ganas de volver a tener un cuerpo caliente. Quiere sentir de nuevo una ráfaga de esperanza, algo que le de "eso". Necesita dejar al zombie pero este es más fuerte. 
Mi cuerpo sólo necesita...necesita.